
"Pon tu atención en el lazo que te une con tu muerte,
sin remordimiento, ni tristeza ni preocupación.
Pon tu atención en el hecho de que no tienes tiempo,
y deja que tus actos fluyan de acuerdo con eso.
Que cada uno de tus actos sea tu última batalla sobre la tierra.
Sólo bajo tales condiciones tendrán tus actos el poder
que les corresponde. De otro modo serán, mientras vivas,
los actos de un hombre tímido."
Ok, parece que ahora si aprendí....Hace un par de días fui testigo de lo sencillo que es que factores externos a uno muevan el punto de encaje. Llevaba ya años y años trabajando en la paciencia (como decía Santo Tomás, la recompensa de la paciencia es paciencia....) y zaz! la fiebre y el dolor actuaron de manera radical para llevarme a no sé dónde.
Mi paz interna fuese al diablo de repente.
Perdí la paciencia, la tolerancia, el que no me importara para dónde, ni el resultado. Ahí estaba yo, echa una furia, diciéndole de todo a todos, dejando que me exasperara la situación. Y claro, con cada minuto de esa posición del punto de encaje la cosa empeoraba dramáticamente. A lo largo de un día la fiebre atacaba por horas. Subía y subía y subía..... Y yo tratando de bajarla, de volver a donde había estado hace días.
Me costó más de 24 horas volver a mover mi punto de encaje deliberadamente a donde lo queria. Pero ya está alli... 
Una lección que parecía aprendida, y sin embargo ahí va la burra al trigo... en fin, seguiremos dando batalla, y procurando no olvidarnos de las lecciones aprendidas.